Las luchas populares en América Latina

Por: Olger Salazar
Secretario de Relaciones Internacionales del PCP

La pandemia azota de manera brutal el territorio latinoamericano, con algunas excepciones como Cuba, Nicaragua y la propia Venezuela, consecuencia de profundas desigualdades de sociedades secularmente sometidas a políticas de sus clases gobernantes orientadas a sostener el modelo de explotación capitalista en interés de los grupos de poder ligados al gran capital, en alianza con los monopolios imperialistas en contra de los intereses populares. No obstante, en estos sufridos territorios se siguen librando duras batallas contra el neoliberalismo, por revertir reveses temporales y enrumbar la tendencia antiimperialista, anticapitalista y de progreso social y humanitario.

Haciendo un recuento de estas luchas, nos encontramos con procesos que marcan el nuevo derrotero que emerge de las pujantes luchas de los trabajadores y de los pueblos y que significarán, sin lugar a dudas, hitos a tener en cuenta. Veamos: Chile celebró este mes 50 años del Triunfo de Salvador Allende a la Presidencia – 04 de setiembre de 1970, pero también los chilenos recordaron los aciagos días del Golpe fascista de Pinochet, hace 47 años – 11 de setiembre de 1973. Se va a cumplir un año de cuando se iniciaron las poderosas manifestaciones que han hecho remecer las estructuras político sociales del Estado chileno y que prácticamente puso de rodillas al Gobierno derechista de Piñera. Este poderoso movimiento, que abarca a la inmensa mayoría de clases y sectores sociales, ha logrado que se convoque a un plebiscito donde los chilenos se aprestan a aprobar la formulación de una nueva Constitución en reemplazo de la Constitución pinochetista y la convocatoria de una Asamblea Constituyente que la redacte. El Partido Comunista de Chile considera que en Chile se estaría viviendo una situación revolucionaria y trabajan no solo por el fin del Estado neoliberal, sino también por la construcción de una sociedad nueva y democrática para todos los chilenos.

En Argentina, el Gobierno de Alberto Ángel Fernández llegó a la Casa Rosada liderando la coalición El Frente de Todos, que derrotó el proyecto reeleccionista de Mauricio Macri, quien, en Alianza con el FMI en su periodo gubernamental, llevó a su país a la bancarrota. Macri, junto con Bolsonaro en Brasil, constituían la expresión más genuina de alineamiento a la política intervencionista de la administración Trump en América del Sur contra los gobiernos progresistas, de manera especial contra Venezuela. El gobierno de Fernández enfrenta las últimas semanas los embates de la derecha y sus planes desestabilizadores, a tal punto que las fuerzas políticas de avanzada y progresistas consideran estos planes y manifestaciones de la derecha… “como un galope de Estado en desarrollo”. Es sumamente importante seguir el curso de los acontecimientos en esta nación hermana y no permitir que fuerzas oscuras tuerzan la voluntad popular de construir un mejor destino para la nación argentina.

En la nación hermana de Bolivia se celebran elecciones generales el 18 de octubre del presente año, estamos a menos de un mes de este acontecimiento trascendental para este país y para el subcontinente americano. No olvidemos que Evo Morales fue sacado del gobierno, no obstante que ya había convocado a elecciones generales, a través de un golpe de Estado perpetrado con la participación de los militares, siguiendo los libretos trazados por el Departamento de Estado y Trump.

El gobierno interino de Añez, el Tribunal Electoral y todo el aparato del Estado capturado por la derecha hacen todos los esfuerzos por impedir que Luis Arce, que fuera vicepresidente de Evo Morales y que representa al MAS (Movimiento al Socialismo), gane las elecciones. Las más recientes encuestas electorales mantienen como favorito a Luis Arce, que ganaría las elecciones en primera vuelta con una proyección superior al 40% de votos válidos, propinando una aplastante derrota a la actual presidenta, Jeanine Añez, que no llega ni al 10% de la intención de voto.  El pueblo boliviano que ha logrado importantes conquistas en los años de Gobierno del presidente Evo Morales, quién, además, de manera fraudulenta, es impedido de postular al Senado de la República por el Tribunal Electoral, se moviliza vigorosamente y estamos seguros sabrá defender sus conquistas y el derecho a elegir a sus verdaderos representantes que conduzcan a mejor destino a este país hermano.

En cada uno de nuestros países las fuerzas revolucionarias, progresistas, antiimperialistas, antineoliberales desarrollan sus luchas en diferentes condiciones; todas ellas constituyen jalones importantes en la lucha liberadora por construir sociedades más justas y democráticas en estas sufridas y nobles tierras americanas. Nuestro compromiso y solidaridad militante con todas y cada una de ellas.

Ayacucho, setiembre de 2020.