Presidenta del Congreso desestabiliza el país

Por: Roberto de la Cruz
Miembro de la Comisión Política PCP

La ultraderecha desarrolla una campaña sistemática de desestabilización contra el gobierno de izquierda, cuya estrategia es la vacancia del presidente Pedro Castillo, utilizando diversos medios.

La presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, llama a un Consejo de Estado, colocándose al margen de la Ley. Sólo el presidente de la República puede convocar a un Consejo de Estado, ante una guerra o catástrofe nacional; así mismo, usan los medios de comunicación para difundir una supuesta crisis de inestabilidad.

Sra. María del Carmen Alva, usted y los parlamentarios golpistas del fujimorismo y Renovación Popular son los que generan inestabilidad, obstruyendo al gobierno utilizando al Congreso, promoviendo un golpe de Estado, haciéndoles eco a los fascistas, que llaman a una guerra civil, hecho que repudiamos y condenamos. Ustedes perdieron las elecciones y pretenden imponer ministros de la ultraderecha que defienden los monopolios de 20 familias que dirigen la economía del país, que se niegan a pagar impuestos, se oponen a desarrollar el país mediante la industrialización, proponen ministros extractivistas que solo  favorecen la exportación  de  materias primas sin valor agregado; quieren ministros que promuevan la informalidad laboral, mediante trabajadores esclavos, sin derecho a la negociación colectiva, a la sindicalización. Promueven y proponen ministros corruptos, aunque “roben pero hacen obra”.

La ultraderecha exige la agenda de la oligarquía que llevó al desastre el país, son los que gobernaron mal durante decenas de años de vida republicana, mediante gobernantes aliados de las mafias del narcotráfico, con jueces corruptos, con partidos y empresas que han mantenido secuestradas a las principales instituciones del Perú para el saqueo de nuestros recursos naturales y la impunidad.

En las recientes elecciones, el pueblo los ha identificado como los verdaderos enemigos del país que defienden a los oligarcas y a las castas del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), quienes se muestran indiferentes ante la especulación del aumento del precio del dólar que afecta a la economía popular, mantienen a 1227 personas vinculadas a la casta familiar de la oligarquía en el BCRP, que le cuesta al país 130 millones de soles al año, con sueldos dorados de los directivos de 41,600 soles. Mientras los trabajadores tienen un mísero sueldo de 930 soles mensuales sin derechos laborales.

La crisis que vivimos en el país no solo se refiere a un Estado estrangulado, ineficiente, corrupto y excluyente, sino es parte de la aplicación del modelo económico extractivista que legitima la explotación laboral en sus diversas formas y mantiene un Estado subsidiario secuestrado por la mafia golpista en el Congreso durante 30 años, que representa la oligarquía en el poder de los últimos decenios; gobernaron mal, sólo para sus bolsillos, de espaldas al pueblo

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