Discurso de lanzamiento del XVI Congreso Nacional Ordinario del PCP

REPRODUCIMOS A CONTINUACIÓN EL DISCURSO DEL SECRETARIO GENERAL DEL PARTIDO COMUNISTA PERUANO (PCP), LUIS VILLANUEVA CARBAJAL, EL PASADO 26 DE ABRIL, DURANTE EL ACTO DE LANZAMIENTO DEL XVI CONGRESO NACIONAL ORDINARIO DEL PCP, QUE SE REALIZARÁ DEL 17 AL 19 DE SETIEMBRE.

Muy buenas noches, estimados camaradas: militantes de los organismos celulares, locales, provinciales, regionales, del Comité de Europa, a los miembros del Comité Central, de la Comisión Política y del Secretario Ejecutivo Nacional del glorioso Partido Comunista Peruano.

De manera especial, el saludo fraterno del PCP para los simpatizantes y amigos del Partido, a nivel nacional e internacional, invitados especialmente a este ACTO POLÍTICO que da inicio al proceso orgánico del XVI Congreso Nacional Ordinario del PCP, cuya etapa final serán los días del 17 al 19 del mes de setiembre de 2021.

Mis saludos y felicitaciones a los camaradas integrantes de la Comisión Organizadora del XVI Congreso, que preside el camarada Hildebrando Cahuana, quienes en circunstancias difíciles, debido a la pandemia del COVID-19, están garantizando la realización de nuestro XVI Congreso Nacional Ordinario, que se realizará a través de los medios digitales.

A partir de hoy, los Documentos de Debate Congresal estarán llegando a cada militante y a los órganos de dirección, de la estructura nacional e internacional del Partido, y así organizar desde las células, el más importante evento orgánico de nuestro Partido.

 

La Agenda del XVI Congreso Nacional Ordinario, comprende:

  1. Informe balance del Comité Central.
  2. Documentos del debate:
  3. Tesis: Situación Internacional.
  4. Tesis: Situación Nacional. Lineamientos del Programa.
  5. Tesis: Las revoluciones industriales y su impacto en los trabajadores.
  6. Tesis: El partido instrumento para la revolución.
  7. Modificación del Estatuto del PCP.
  8. El Estatuto de la JCP.
  9. Elección del nuevo Comité Central.

 

Los documentos congresales deben ser estudiarlos para garantizar propuestas razonables sobre los temas que están en la agenda, y así enriquecer su contenido; porque sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria.

Nuestro Congreso Nacional deberá acordar la línea de acción del corto y mediano plazo para impulsar nuestras luchas políticas, la unidad del pueblo y de las fuerzas políticas y sociales del cambio.

Desde la dirección y desde las bases debemos lograr un cambio radical en los métodos de trabajo, para fortalecer nuestra lucha en el seno de las masas que permita el desarrollo cuantitativo y cualitativo del partido en las organizaciones de los trabajadores y del pueblo, para construir el “poder popular”, herramienta que necesitamos para establecer un nuevo Estado democrático popular y antineoliberal, en el mediano plazo, teniendo como visión la construcción del socialismo peruano, sin calco ni copia, sino una creación heroica como nos legó el pensamiento de nuestro fundador, el Amauta José Carlos Mariátegui.

Nuestra participación para el logro de nuestro objetivo estratégico requiere de una militancia con una nueva actitud de compromiso, con los fundamentos ideológicos del partido del proletariado y los principios de organización que rigen la estructura y la actividad partidaria.

 

Los principios orgánicos y las normas de vida del partido

Para el Partido Comunista Peruano no es suficiente tener una acertada línea política para cumplir su papel histórico. Es indispensable igualmente una correspondiente organización para la realización de esta línea. El PCP pone las formas de organización y las normas de la vida interna en dependencia de la concreción de los objetivos del PCP expuestos en el PROGRAMA; estas normas se señalan en el ESTATUTO.

Entre el PROGRAMA y el ESTATUTO existe una ligazón interna. En el programa se fundamenta científicamente las tareas y objetivos principales del Partido, su estrategia y táctica en una determinada etapa histórica, es la base de la UNIDAD IDEOLÓGICA; el Estatuto es la base de la unidad en el campo de la organización. Por eso señalamos que sin unidad ideológica no puede haber unidad orgánica y viceversa.

 

El CENTRALISMO DEMOCRÁTICO como principio fundamental en la vida interna del PCP

El Centralismo Democrático es la piedra angular del funcionamiento partidario; conjuga: a) La dirección centralizada con la democracia interna; b) La disciplina férrea con la actividad y el espíritu de iniciativa de las amplias masas del Partido. Son dos aspectos que constituyen una unidad de interacción y una unidad dialéctica.

EL CENTRALISMO: Significa que el Partido tiene un solo Programa y un solo Estatuto, que son obligatorios para todas sus organizaciones y militantes, cuya DIRECCIÓN es única y que deben las organizaciones inferiores cumplir las decisiones de los organismos superiores.

LA DEMOCRACIA INTERNA: Los principios democráticos significan que el PROGRAMA y el ESTATUTO, así como las decisiones, son aprobados luego de ser discutidos por todos los miembros del Partido; que los organismos dirigentes tienen carácter electivo y rinden cuenta periódicamente, y que todos los comunistas participan en la vida del Partido.

En todos los asuntos del Partido participan directamente o a través de sus representantes todos los afiliados, con plena igualdad de derechos y sin excepción alguna; además, todo el colectivo de dirigentes y todas las instituciones del Partido son electos, rinden cuentas y se renuevan periódicamente.

Como es normal, existen posiciones discrepantes y discusiones que son necesarias, pero aplicamos la democracia clasista o el CENTRALISMO DEMOCRÁTICO, donde la minoría acata la decisión de la mayoría y luego todos apuntamos a la misma dirección, asegurando la UNIDAD DE ACCIÓN.

El militante que no cumple este principio de la democracia partidaria tiene las puertas abiertas. La oportunidad de discrepar tiene su tiempo en cada Congreso Nacional y los ajustes a la línea política se van realizando en el Comité Central, que rinde cuentas al Congreso.

Las cuestiones tácticas se pueden afinar en las instancias de dirección. El Partido no puede convertirse en trinchera de grupos, o que cada uno hace lo que le parezca; no somos un CLUB DE DEBATES PERMANENTE.

Somos una organización revolucionaria para organizar, junto al pueblo, la conquista del poder del Estado. Hay tiempo para debatir, pero más tiempo para hacer cumplir los acuerdos para lograr de nuestros objetivos estratégicos.

 

EL CONTEXTO POLÍTICO

Nuestro XVI Congreso Nacional Ordinario se realiza en un escenario mundial marcado por una TRAGEDIA sanitaria y económica, a la que se suma la PERVERSA agresión imperialista contra Cuba, Nicaragua, Rusia, China, Siria, Irán, el robo de las empresas y cuentas bancarias de Venezuela, hechos que exponen al mundo al permanente riesgo de una conflagración mundial, en aras de la restauración de la hegemonía económica y militar de los Estados Unidos, e impedir el avance de la multipolaridad.

En el Perú, el fracaso del capitalismo neoliberal, ya se reflejaba en la caída del crecimiento económico y el aumento de las grandes desigualdades, antes de la pandemia. El COVID-19 solo ha acelerado el colapso del sistema sanitario y del sistema educativo, como resultado del abandono presupuestario de parte de los gobiernos de turno.

La desmedida ambición de lucro de la cúpula empresarial, gestora de la gran corrupción del caso Lava Jato, en complicidad de la clase política gobernante, le ha costado al país unos 80 mil millones de dólares por las obras sobrevaloradas.

El descrédito de las instituciones públicas y poderes del Estado como en los casos de corrupción de los “Cuellos Blancos” y el reciente “VacunaGate” han remecido la conciencia nacional que plantea la necesidad de un cambio constitucional que asegure una verdadera democracia, donde el Estado tenga como fin supremo el bienestar de la persona humana.

Con el enriquecimiento desmedido de la oligarquía y la burguesía, en los treinta años de neoliberalismo, se ha extendido la brecha de desigualdad, agudizando las condiciones de extrema pobreza que en un año de pandemia se ha duplicado a 11 millones de peruanos; a los que se suman millones de nuevos desempleados, que desde marzo de 2020 han engrosado la fila de desocupados; además, un importante sector de la clase media emprendedora, con la quiebra de sus negocios y deudas bancarias usureras, han descendido al estado de pobreza.

La especial situación que vive nuestro país agobiado por la crisis sanitaria del COVID-19, nos ubica como el primer país del mundo con mayor número de fallecimientos por cada 100 mil habitantes y el sexto país en contagios; la corrupción de rapiña y las secuelas de 30 años de neoliberalismo han destruido el sistema de salud pública. La tendencia alcista de los contagiados por COVID-19 supera los tres millones y los muertos bordean los 200 mil, agravándose la crisis sanitaria

Tanto el gobierno de Vizcarra como el de Sagasti han demostrado incapacidad para combatir la pandemia, a pesar de los recursos económicos que han manejado. La corrupción está presente en las compras de medicinas, insumos sanitarios y equipamiento hospitalario; incapacidad para comprar oxígeno, camas UCI y las vacunas. Vizcarra como Sagasti deben ser denunciados ante las instancias internacionales competentes, como autores de genocidio.

Los resultados en primera vuelta de las elecciones generales del 11 de abril expresan categóricamente la voluntad consciente de los trabajadores y del pueblo peruano por el cambio del modelo neoliberal impuesto por la dictadura Fujimori y los sucesivos gobiernos continuistas, que durante tres décadas han saqueado la economía del Perú enriqueciendo a un puñado de oligarcas y de empresas monopólicas nacionales y transnacionales.

El triunfo en la primera vuelta del profesor Pedro Castillo Terrones expresa la esperanza del pueblo por el cambio social y la recuperación económica desde una perspectiva popular, para solucionar los grandes problemas que agobian al pueblo peruano.

En ese sentido, recogiendo las palabras de los principales líderes de Perú Libre sobre la necesidad de dialogar con todas las instituciones representativas del pueblo, del sector público y privado, expresamos nuestra disposición de acercar posiciones programáticas en torno a problemas tan sensibles como la lucha contra la corrupción, la reforma tributaria, renegociación de contratos, derechos laborales, violencia contra la mujer, derechos laborales y sociales, derechos de las minorías y el problema étnico-cultural, para de esta manera concertar estrategias que permitan derrotar la campaña de miedo desarrollada por la derecha; garantizar el triunfo electoral y la instauración de un gobierno democrático, popular y participativo en el camino hacia una nueva Constituyente y la refundación de la patria soberana.

El PCP ha denunciado que la crisis sanitaria es consecuencia de la negligencia e incapacidad de los gobiernos de Vizcarra y Sagasti, y cómplices de corrupción; aprovechando la pandemia se ha festinando 60 mil millones de soles con la banca y empresas privilegiadas, y se ha endeudado al país con préstamos del extranjero hasta por cien años, deudas que el pueblo peruano tendrá que pagar por varias generaciones.

La recuperación de la catástrofe sanitaria y económica será la prioridad del nuevo Gobierno nacional y no se alcanzará en el corto plazo; requerirá de la participación de voluntades de todos los sectores de la sociedad. Los enconos ideológicos solo agravarán la vida de los peruanos que mueren cada día por falta de oxígeno, la carencia de vacunas, camas UCI y alimentos.

El momento político nos plantea una gran decisión: dejamos que nos destruya la corrupción, la narcopolítica, el saqueo de nuestras riquezas, la miseria, el desempleo, o se trabaja por fortalecer y construir organizaciones unitarias y solidarias para derrotar a los grupos de poder económico, político, la corrupción y a la impunidad.

Los comunistas apuntamos al cambio del régimen neoliberal que tanto daño ha ocasionado al pueblo peruano; asegurar el triunfo del nuevo gobierno democrático popular, demanda nuestra activa participación política en todos los rincones del país y dentro de las organizaciones sindicales, populares, campesinas, estudiantiles, etc. Esta es una tarea inmediata a asumir sin medias tintas, deslindando con la campaña anticomunista de los sicarios del imperialismo y de la oligarquía parasitaria; por lo tanto, nos exige a los comunistas peruanos asumir nuestro rol en las luchas de los trabajadores y del pueblo por la vida y la transformación económica y social.

Reiteramos nuestro compromiso de seguir luchando por la unidad del pueblo en el proceso de construcción del poder popular. Las aspiraciones de quienes han dado su voto a favor del candidato Pedro Castillo Terrones deben ser consolidadas y debemos sumar esfuerzos para su triunfo en la segunda vuelta y garantizar un gobierno exitoso y sostenible, para posicionar el cambio del neoliberalismo y el desarrollo de la democracia popular; para resolver los grandes problemas estructurales del Perú.

 

¡VIVA EL XVI CONGRESO NACIONAL ORDINARIO DEL PCP!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡VIVA EL PERÚ!