Intervención del c. Valentín Pacho en Conferencia Internacional realizado en Sao Paulo-Brasil

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Por:  Valentín Pacho, Secretario General Adjunto FSM
 
Compañeras y compañeros
 
image 1 590x260 2El 3 de octubre del 2015, es un gran acontecimiento para los trabajadores clasistas y revolucionarios del planeta porque se conmemora el 70 aniversario de fundación de la Federación Sindical Mundial (FSM) y lo hacemos con actos solemnes y movilizaciones en los cinco continentes, tal como hoy hacemos  bajo la acogida fraternal de la Central de Trabajadores de Brasil-CTB- como anfitrión  en la ciudad de Sao Paulo, patria chica de generaciones gloriosas de la clase obrera brasileña que ofrendaron su sangre y su vida en la lucha por sus derechos sociales, por su dignidad y por una sociedad en el que  el ser humano sea prioritario.
 
Este, no es un acto protocolar, es un acto de combate, reflexión, de evaluación crítica y autocrítica para revivir la historia de 70 años de combate sin tregua de ese contingente de trabajadores, militantes revolucionarios que lucharon en cada uno de sus países , regiones o continentes  por un mundo nuevo, de bienestar, sin explotados ni explotadores y por el socialismo.
 
Este aniversario coincide con otro gran acontecimiento, el 70 aniversario de la derrota del nazifascismo en Alemania, el 9 de Mayo de 1945, después que el Ejército Rojo ingresara a Berlín y clavara la roja bandera de la clase obrera en el Reichstag, durante la II Guerra Mundial, para anunciar al mundo la victoria del proletariado sobre el imperialismo alemán, la victoria de la hoz y el martillo de los trabajadores sobre la negra bandera del fascismo.
 
La Segunda Guerra Mundial fue promovida por los círculos imperialistas más reaccionarios y revanchistas de Alemania en pugna por el mercado internacional lo mismo que por liquidar a la Unión Soviética que construía el socialismo sobre los restos de la Rusia imperial.
 
La Revolución Bolchevique desde 1917 había remecido los cimientos del sistema capitalista, al mismo tiempo que generó grandes esperanzas para los trabajadores y los pueblos del mundo. Al consolidarse la Unión Soviética provocó pánico en el capitalismo haciendo que el imperialismo, esta vez con el rostro alemán, se lanzara contra ella.
 
Para la militancia de la FSM, la Revolución Bolchevique sigue siendo la mejor experiencia y el mejor aporte para las luchas de la clase obrera y, también, para las fuerzas progresistas que aspiran transformar la sociedad.
 
Al referirnos a la historia de la FSM -en su 70 aniversario- ratificamos que se trata de la práctica viviente de las luchas diarias de la clase obrera internacional y el conjunto de los trabajadores que enfrentaron a los poderes económicos contra los abusos de la clase dominante, es la historia de los que soportaron agresiones violentas y la represión del Estado, es la historia de quienes enfrentaron con el pecho las balas asesinas del capitalismo represor, es la historia de los trabajadores sindicalistas perseguidos, de los encarcelados, torturados, asesinados, desaparecidos, secuestrados; de los que fueron satanizados por campañas sucias de toda índole acusados de comunistas, como si ser comunista fuera un delito. Esos sindicalistas que dieron honra a la clase obrera estuvieron afiliados a la FSM.
 
image 2 590x260 3La historia de la FSM está escrita con la sangre de los combatientes que ofrendaron sus vidas en cada región, tal como ha ocurrido en nuestra América. Estos combatientes eran y son progresistas, se consideraban y se consideran de izquierda por convicción, nunca por oportunismo. 
 
Por tanto la FSM, al conmemorar el 70 Aniversario de su fundación, rinde homenaje a los héroes y mártires de la clase trabajadora que con su ejemplo y sacrificio llenaron de gloria la historia de la FSM. En memoria de nuestros mártires y por un futuro de bienestar para la humanidad, la FSM continuará su marcha combativa portando siempre las banderas de la lucha antiimperialista y los principios de clase.
 
Conmemoramos el 70 aniversario en el marco de la más profunda crisis del sistema capitalista. Esta es una crisis estructural de perspectivas siniestras. Esta situación ha generado crisis económica, política, financiera, energética, medioambiental, hídrica,  alimentaria, institucional y, sobre todo, crisis moral, manifestada en el empobrecimiento acelerado de las grandes mayorías, siendo su principal víctima la juventud, mientras un puñado de corporaciones transnacionales se vienen apropiando de los medios de producción, de los recursos naturales, las riquezas de las naciones y del control absoluto de los Estados, salvo honrosas excepciones.
 
Los gobiernos de la gran mayoría de naciones hoy están al servicio de esas corporaciones transnacionales. Los trabajadores y los pueblos hemos quedado desprotegidos, porque esos estados y su democracia del régimen capitalista solo protegen a la clase dominante. Por tanto, el gran reto de hoy para el movimiento sindical y para las fuerzas democráticas del mundo es resistir, buscar, nuevas formas de lucha, siempre a la ofensiva  para enfrentarnos con éxito, hasta la victoria.
 
Al terminar la Segunda Guerra Mundial uno de los acontecimientos trascendentales fue la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Octubre de 1945 con la esperanza de que este organismo sería garantía de la paz en el mundo, que fue y es anhelo de la humanidad; pero, lamentablemente, hoy no cumple ese rol, pues está  al servicio de los intereses del imperialismo encabezado por el norteamericano, en ese sentido la FSM demanda la reestructuración y democratización de la ONU.
 
En el fragor de esos acontecimientos del siglo XX, al concluir la Segunda Guerra Mundial, fue creada la Federación Sindical Mundial, obra impulsada por el clamor del movimiento sindical de todos los continentes en la necesidad de unir las fuerzas de la clase obrera universal en una sola central, a raíz de la experiencia dolorosa que generó esta conflagración mundial.
 
Aunando esfuerzos y coincidencias en el movimiento sindical del universo, se puso en marcha la unidad de los sindicatos del planeta en una sola central internacional que fortalezca la lucha de los gremios frente a la agresividad de los poderes económicos y el imperialismo.
 
Los primeros pasos se dieron en Gran Bretaña, en la  Conferencia Sindical Mundial  en Londres  realizada en Febrero de 1945. Este evento fue considerado como preparativo, de democrático debate, que culminó con acuerdos unitarios en el que participaron las principales organizaciones representadas por 204 delegados de 53 organizaciones nacionales e internacionales que en ese entonces representaban a 60 millones de trabajadores.
 
El núcleo coordinador estuvo conformado por los líderes de la Central de los Sindicatos de Gran Bretaña TUC, Congreso de las Organizaciones Industriales -CIO- de Estados Unidos, Consejo Central de los Sindicatos de la Unión Soviética URSS, la CGT de Francia, Federación Nacional de Sindicatos de China, Confederación de Trabajadores de América Latina -CTAL- y otras organizaciones importantes de otros continentes, siendo secretario general de la conferencia, Walter Citrine Secretario General de la TUC. La conferencia decidió por unanimidad convocar al Congreso Constituyente entre los días 3 al 8 de Octubre en la ciudad de Paris de ese mismo año.
 
Cabe mencionar que la organización American  Federation of Labor -AFL- de  Estados Unidos rival en ese entonces de la CIO, no participó en la Conferencia de Londres en su intento de boicotear dicho evento, quedó  aislado en ese entonces.
 
En efecto, en el congreso de Octubre de 1945, la primera resolución fue dar por constituida la primera organización internacional de trabajadores la que, a partir de ese día, se denominaría Federación Sindical Mundial (FSM), por decisión unánime de los delegados representando a 67 millones de trabajadores de 56 organizaciones nacionales de 55 países y 20 organizaciones internacionales, es decir  en pocos meses desde la Conferencia de Londres habían aumentado mas organizaciones interesados en participar en el histórico evento de la clase trabajadora.
 
Constituida la FSM, los siguientes debates fueron dedicados a la adopción de estatutos, documentos de orientación, programa y objetivos. Entre los más esenciales que  a continuación transcribo de la Declaración de Principios y Estatutos, destacan:
 
a) organizar y unificar  en su seno los sindicatos  del mundo, independiente de las cuestiones de raza, de nacionalidad, de religión o de opinión política.
b) Ayudar a los trabajadores  a organizar sus sindicatos allí donde sea necesario, en los países social e industrialmente menos avanzados.
c).Luchar por la extirpación de todas las formas fascistas de gobierno y toda manifestación del fascismo, cualquiera sea  la forma que revista o el nombre que lleve.
d).Combatir la guerra y sus causas y laborar por una paz estable y duradera: aportando todo su apoyo al establecimiento de una organización internacional poderosa y eficaz, dotada de toda la potencia necesaria para prevenir cualquier agresión y mantener la paz. Alentando la más amplia cooperación internacional posible en el terreno social y económico y apoyando todas las medidas encaminadas al desarrollo industrial y a la utilización  integral  de los recursos de  aquellos países cuyo desarrollo se  halla en curso. Prosiguiendo la lucha contra la reacción y por el pleno ejercicio de los derechos democráticos y de libertades  de todos los pueblos.
e).Representar los intereses de los trabajadores  en todas las instituciones internacionales a las cuales compete resolver los problemas de la organización mundial, fundada sobre los acuerdos y convenios concertados entre las Naciones Unidas y en cualquier otra organización internacional si así lo decidiera la Federación Sindical Mundial”.
 
Y, concerniente  al programa reivindicativo de la clase trabajadora  el congreso destacó en la Declaración de Principios y Estatutos que transcribo textualmente lo siguiente.
 
“Organizar la lucha común de los sindicatos de todos los países; contra toda mengua de los derechos económicos y sociales de los trabajadores y de las libertades democráticas; por la mejora progresiva de los salarios, de la jornada de trabajo y de las condiciones de vida y de labor de los trabajadores; por una legislación  social completa encaminada a proteger a los trabajadores  y a sus familias, contra los riesgos del paro forzoso, de la enfermedad, de los accidentes y de la vejez; por la adopción de todas otras medidas que atiendan a mejorar el bienestar social y económico de los trabajadores ; preparar y organizar la educación de los afiliados en lo referente a la unidad internacional de los trabajadores y despertar en ellos la conciencia de su responsabilidad individual en la realización de los fines  y objetivos de los sindicatos” 
 
Para lograr los fines y objetivos expuestos, la FSM  actúa bajo los  siguientes principios que transcribo tal como consta  en la Declaración de Principios y Estatutos.
 
“Democracia completa en el seno de los sindicatos de todos los países y estrecha colaboración entre ellos; contacto permanente con las organizaciones sindicales afiliadas, fraternal apoyo y asistencia en su trabajo; intercambio sistemático de información y de experiencia en el trabajo sindical con el fin de reforzar la solidaridad del movimiento obrero internacional; coordinación de la acción emprendida con las organizaciones obreras, para la realización de sus objetivos internacionales y de sus decisiones; proteccion de los intereses de los trabajadores en la emigración y la inmigración; utilización de todos los medios posibles para dar a conocer y explicar los fines para los que la Federación Sindical Mundial se organiza, los objetivos que persigue, el programa para la realización de sus objetivos y sus decisiones sobre cuestiones particulares”.
 
El congreso de la FSM desde su fundación dio mucha importancia al rol de la mujer trabajadora, por eso una de las principales  resoluciones que constan en las actas del congreso dice lo siguiente.
 
“….., la necesidad de conceder  a las mujeres un lugar mas amplio en el movimiento sindical de sus respectivos países, lamentando poder comprobar  el numero insuficiente de mujeres representadas en la conferencia, no siendo esta representación proporcional a la parte que han tomado las mujeres en la vida económica, social e intelectual en todos los países. Invitan urgentemente a los delegados a poner en practica los principios de igualdad social, prestando atención al problema de la educación sindicalista de las mujeres, ya que deberían tener, como los hombres, una parte amplia en los puestos de responsabilidad social”
 
Extractando en resumen  las decisiones más esenciales de la Declaración de  principios, estatutos y Resoluciones, se puede puntualizar lo siguiente:
 
La FSM es y será internacionalista, solidaria y democrático, lucha por la erradicación completa del fascismo, la lucha por la paz y apoyo a la lucha de los pueblos por su independencia del dominio colonial, por el respeto a la libre determinación de los pueblos, denuncia permanente y condena a las acciones guerreristas del imperialismo, la FSM no es neutral a los problemas sociales, el sindicalismo de clase  no puede caer en el apoliticismo. 
 
Mención especial merece al resaltar que la FSM lucha por la unidad sindical, lucha por los derechos  fundamentales y sociales de los trabajadores hombres y mujeres, garantizar el respeto irrestricto  al derecho a la libre organización y protección sindical, lucha bajo los principios de clase en el marco de la lucha de clases, por la eliminación de todas formas de discriminación de raza, sexo o creencias religiosas.
 
Entre los principales objetivos se demandaba a los gobiernos dejar de lado la industria bélica e impulsar la industrialización productiva y desarrollo de la agricultura con apoyo técnico, en función de las necesidades del desarrollo de las naciones, para promover el bienestar de sus pueblos y no en beneficio de las corporaciones transnacionales. También  fueron aprobadas otras resoluciones de solidaridad con la lucha de los pueblos de Africa contra el colonialismo y con los trabajadores y pueblo español en su lucha contra la dictadura nazi fascista de Franco, entre otras.
 
Una vez culminados los debates, se eligió el primer Consejo Ejecutivo de la FSM, teniendo a Walter Citrine de la TUC de Gran Bretaña como presidente y como Secretario General a Louis Saillant de la CGT- Francia, seguidos por  Kusnetsov,Tarasov y Popova de la URSS, Murriay y Sidney Hilman y Conraoy de Estados Unidos, Edwards de Gran Bretaña, Lombardo Toledano y Lázaro Peña de América Latina, S.A Dange de India, Arris del Medio Oriente, L. Jouhaus de Francia, Guiuseppe Di Vittorio de Italia, F.H  Chu de China, E. Kuppers de Europa Occidental, Jensen de Escandinavia, Zapotocky de Checosolovaquia, Salag de Yugoslavia, Goodwin de Africa,  entre otros. El histórico congreso de la FSM cerró con el himno de la Internacional.
 
Al constituirse la FSM, quedaba disuelta la Federación Sindical Internacional –FSI- por  decisión propia, que existía desde antes de la Segunda Guerra Mundial, con  sede en Ámsterdam,  por cuanto había perdido credibilidad, con afiliaciones reducidas, precisamente su presidente era Walter Citrine de la TUC de Gran Bretaña.
 
Concluido el Congreso Constituyente, la FSM fue presentada a la comunidad internacional siendo recibida con gran regocijo por los trabajadores y trabajadoras en todos los rincones del mundo, más no en los sectores empresariales y financieros. La FSM recibió, además, la condición de Status Consultivo en el Consejo Económico y Social de la Organización de las Naciones Unidas –ONU- y en los demás organismos colaterales la FAO, UNESCO, OIT, ONUDI, etc. La FSM, tomó iniciativas ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para proponer la adopción de convenios prioritarios concerniente al derecho de libre sindicalización, a la negociación colectiva, derecho a huelga y a la protección de las organizaciones sindicales por los estados.
 
En ese contexto la FSM presentó y sustentó para su aprobación del convenio 87 referido a la libre sindicalización y derecho a huelga y protección, así como el convenio 98 que protege el derecho a la negociación colectiva y protección a los trabajadores sindicalizados que siguen siendo convenios fundamentales hasta hoy, pero que los gobiernos neoliberales los violan flagrantemente. La FSM hizo aportes importantes ante la OIT para que los estados y las instituciones empresariales asuman el compromiso de adoptar estos convenios que protejan los derechos de los trabajadores y al libre ejercicio de la función sindical.
 
Entre los años 1945 a 1950, en bien entró  en funciones la FSM, se generó mayor impulso de las acciones de lucha de los sindicatos en las diferentes regiones, mas huelgas por exigir solución a las demandas de los trabajadores. Se  intensifican acontecimientos sociales y políticos en diversas regiones, principalmente Africa, Asia, en la lucha contra el colonialismo, las fuerzas revolucionarias en China avanzaban aceleradamente.
  
En el fragor del ambiente liberador que generó el haber terminado la segunda Guerra Mundial con la derrota de nazismo y con la FSM en acción, la clase trabajadora y sus sindicatos entraban en otra etapa, había sentimiento de seguridad y mayor confianza. Se fundaron  nuevos  e importantes sindicatos en  Asia, Africa, Medio Oriente, América Latina y en Europa, generó nuevas afiliaciones.
 
Pero dos años después de concluida la Segunda Guerra Mundial, el imperialismo mostró nuevamente sus garras,  basados en la conocida  Doctrina Truman, el bloque imperialista encabezado por Estados Unidos lanzó la advertencia al mundo su derecho a intervenir  contra  aquellos gobiernos que no se sometan a su mandato, es decir que se le reconozca su papel hegemónico, impulsó el rearme, se potenciaron los gastos militares y modernizó la industria bélica, con mayor capacidad destructiva, pese a que la humanidad había quedado sensibilizada por los efectos de las bombas atómicas lanzadas en Hiroshima y Nagazaki por Estados Unidos en 1945.
 
El imperialismo daba por terminado la alianza antifascista, Winston Churchill de Gran Bretaña  se alegraba de la ruptura de dicha alianza y pedía la formación del bloque occidental para enfrentar al  campo socialista que se fortalecía con la adhesión de varios países de Europa del Este.
 
El imperialismo norteamericano promueve su expansionismo y hegemonía, imponiendo el saqueo en las regiones de su interés  como el de América Latina  que según doctrina Monroe lo considera su patio trasero, así como el enriquecimiento de sus monopolios transnacionales valiéndose del debilitamiento de los países europeos  arruinados por la guerra 
 
En ese contexto entraron en acción el Departamento de Estado norteamericano  y la Agencia Central de Inteligencia Americana –CIA- creada en 1947 (organización mas tenebrosa y criminal),  para promover la confrontación contra el bloque socialista y dividir a la FSM, mediante campañas de todo tipo propiciando, nuevamente, el peligro de guerra, obligando a los Estados a definir posiciones. Quedó clara la intención de la administración norteamericana al crear la OTAN y ejecutar el Plan Marshall. Con la primera se potenciaba un organismo bélico de gran alcance que comprometía a un bloque de gobiernos imperialistas y la segunda fortalecería las corporaciones  transnacionales encargándoles la reconstrucción de la Europa devastada olvidando que precisamente muchas de esas empresas prestaron servicios para armar a la Alemania de Hitler incluso durante la guerra. La posición belicista de la política norteamericana fue desde entonces de confrontación con el campo socialista, esta etapa fue conocida como la Guerra Fría.
 
Estos temas, como era de esperar, fueron puestos en la agenda de los organismos de la FSM, por los sindicatos de Gran Bretaña y de Estados Unidos, apoyados por otras organizaciones del norte de Europa y de otras latitudes produciéndose una confrontación en su seno, pues, otro sector de los representantes de organizaciones de varios países expresaron su desacuerdo respecto  al Plan Marshall, ya que la FSM no podía apoyar iniciativas de ese tipo. 
 
Las dirigencias de estos sindicatos, comprometidos con la orientación de la política norteamericana y el bloque imperialista, en vista que no había acuerdo sobre el Plan Marshall, y otros asuntos como la ruptura de la alianza antifascista decidida por Estados Unidos y Gran Bretaña, plantearon que la FSM suspenda por un año sus actividades lo que significaba liquidarla, propuesta que fue rechazada por un gran sector de los miembros de la FSM, produciéndose, de esta forma, una confrontación irreconciliable entre dos disyuntivas de carácter político e ideológico, pues por medio estaban en juego los principios de clase. Es decir los sindicatos de Estados Unidos y de Gran Bretaña y sus aliados querían que la FSM quede subordinada a la política norteamericana.
 
Se  hicieron grandes esfuerzos por mantener la unidad en , reuniones bilaterales, debates en el Comité Ejecutivo y el Consejo General los años 1947 -1949, pero los enemigos de la unidad sindical ya estaban conspirando desde  fuera de la FSM. Pues, apareció la American Federation of Labor- A.F.L.  quien  se había negado participar en la constitución de la FSM, ahora ya estaba en acción  para unirse con la CIO y desarrollar  los operativos;  Green Dubinski- en representación de AFL por encargo  y financiados por los monopolios de Wall Street, se reunieron con altos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, en el que trazaron la estrategia para dividir a la FSM y formar nueva organización sindical internacional, para ello la TUC y la CIO se encargaban de socavar a la FSM por dentro. 
 
Mientras que Jay Lavestone un renegado anticomunista, expulsado del partido Comunista de  Estados Unidos, convertido en funcionario de confianza de la AFL y de la CIA,  ejecutaba las tareas de contacto y penetración en los sindicatos con equipos de agentes de la CIA camuflados de sindicalistas utilizando ingentes recursos económicos para  corromper  a dirigentes sindicales y oportunistas en todas las regiones.
 
Esto obligó a la dirigencia de la FSM convocar el Segundo Congreso en Milán, del 29 de Junio al 9 de Julio de 1949, con la participación de delegaciones de 61 países, representando a 71 millones de trabajadores. El primer acuerdo del congreso fue rechazar la propuesta de los sindicatos de Gran Bretaña de suspender las actividades de la FSM, la posición de la mayoría de los delegados argumentó que esta no podía parar sus actividades ni por un minuto.
 
El congreso de Milán confirmó su decisión de seguir luchando por la unidad del movimiento sindical, ratificó la lucha por la paz contra la política guerrerista del imperialismo, contra el colonialismo, no renunciar jamás a los principios de clase ni a la lucha de clases; asimismo ratificar la lucha a favor de los derechos de los trabajadores emigrantes e inmigrantes. Además, condenó la desigualdad de derechos de las mujeres trabajadoras y de la juventud. Y, en el plano interno se aprobó la constitución de Uniones Internacionales de los Sindicatos por rama de actividad –UIS-. Las organizaciones de Gran Bretaña y Estados Unidos y un grupo, ya no participaron en este congreso
 
El segundo congreso en Milán eligió como Presidente a Guiseppe Di Vitorio de la CGIL (Italia) y como Secretario General fue reelegido el compañero Louis Saillant de la CGT, asimismo fueron reelegidos la mayoría de los representantes de los sindicatos   de la URSS, China, CTAL de América Latina, de Holanda, India, Checoslovaquia y organizaciones de Europa del Este, de África, Medio Oriente, Guinea, Australia entre  otros .
 
Como era de esperar, en Diciembre de 1949, los sindicatos de Gran Bretaña y los de Estados Unidos, seguidos de otras organizaciones de países capitalistas, convocaron su Congreso en Londres y crearon la Confederación Internacional de Organizaciones de Sindicatos Libres CIOSL, con ello sellaron la división de la FSM cumpliendo a cabalidad el mandato del imperialismo. Lo mismo pasó en todo el mundo, por tanto se generó dos visiones, dos opciones, dos programas, dos propuestas: el de la CIOSL y el de la FSM.
 
En 1955 la CIO y la AFL se unieron en una sola central  conocida hoy como AFL-CIO, pues ya venían coordinando desde antes, ligados estrechamente y financiados por la CIA  juntos con la CIOSL desarrollaron intensa campaña contra la FSM y dividir al movimiento sindical en todos los continentes y con larga historia de sus acciones para corromper con dólares a sindicalistas mediante diversas modalidades, en América Latina 1951 crearon la Organización Regional  Interamericano de Trabajadores-ORIT, bajo la batuta de la AFL y la CIO embarcados en  feroz campaña anticomunista en el movimiento sindical y de la mano con los gobiernos oligarcas. 
 
La CIOSL diseñaba un sindicalismo reformista colaborador con la clase dominante y a la vez complaciente con el capitalismo. Este sindicalismo se convirtió en el brazo laboral del imperialismo y se sumó a la campaña anticomunista en el seno del movimiento sindical a nivel internacional durante la etapa de la Guerra Fría, siendo cómplice de las dictaduras más sangrientas de Asia, África, medio Oriente y América Latina. Hoy ese sindicalismo sirve de colaborador y cómplice del neoliberalismo.
 
Mientras, la FSM, representa al sindicalismo clasista, educado en el marco de la lucha de clases contra el capitalismo. La acción de la FSM debe ser evaluada por la historia en base a los hechos, la FSM mantuvo sin vacilaciones los principios de la solidaridad de clase, luchando por la transformación de la sociedad. Es una organización democrática e internacionalista que libró grandes acciones en apoyo a la lucha contra el colonialismo en África, Asia y otras regiones.
 
A partir de los años  50 del siglo pasado, a pesar de que se intensificó el ambiente de la “Guerra Fría”  y el macarthismo que generó la persecución y satanización a todo aquel acusado de comunista, también aplicaron en el movimiento sindical en especial a los afiliados a la FSM. Sin embargo se produjo un auge de las organizaciones sindicales y crecimiento de la FSM, lo mismo que el  de las fuerzas progresistas y revolucionarias  antiimperialistas. En el movimiento sindical se propagaron las ideas progresistas y revolucionarias, fue la etapa en el que los sindicatos cobraron mayor fuerza. En la década del 60 se legalizaron gran número de organizaciones sindicales, lográndose conquistas laborales y sociales muy importantes para los trabajadores pero a base de grandes acciones de lucha.
 
El sector empresarial la burguesía y gobiernos pro imperialistas, se vieron obligados a ceder a las demandas de los trabajadores por el temor a que las ideas socialistas se sigan propagando. El desarrollo de la Unión Soviética causaba pánico, principalmente en los países de Europa occidental, pese a la campaña anticomunista. La clase trabajadora logró mejoras importantes en lo salarial, seguridad social, cultural, vivienda, salud y educación. El capitalismo tuvo que aceptar una legislación favorable a los trabajadores incluso subsidios a servicios. La existencia del campo socialista fue un punto de apoyo, principalmente para los sindicatos de Europa Occidental (hoy Unión Europea).
 
En el Tercer Mundo, el movimiento sindical vinculado a la FSM logró conquistas laborales importantes en cada uno de los continentes pero a costa de grandes acciones de lucha contra las oligarquías y gobiernos serviles al capital. En América Latina se incrementó el crecimiento y combatividad de los sindicatos, polarizándose la lucha ideológica entre el sindicalismo reformista y colaboracionista promovida por la CIOSL-ORIT y el sindicalismo clasista de orientación proletaria y revolucionaria representada por la FSM.
 
Se incrementó la lucha antiimperialista, lo que condujo a la desesperación de la política norteamericana que respondió acelerando su carrera armamentista por la proliferación de armas de destrucción masiva para mostrar su arrogancia y permanente amenaza al mundo, intervenciones militares en Congo, Camboya, Filipinas, Korea, en Centro América; Republica Dominicana, Guatemala etc..  Así provocó la guerra contra Vietnam, pero ese heroico  pueblo bajo la conducción del legendario  Ho Chi Minh con la ayuda fraterna de la Unión Soviética y la solidaridad internacional de las fuerzas progresistas del mundo, entre ellas la FSM, demostró al mundo que el imperialismo NO es invencible.
 
En América Latina la política imperialista promovió golpes de estado, asesinatos, invasiones y la imposición de gobiernos títeres y dictaduras sangrientas. Las organizaciones sindicales afiliadas a la FSM estuvieron presentes en la lucha, en primera fila, contra estas dictaduras y los gobiernos pro imperialistas; por eso fueron perseguidos, encarcelados, torturados, desaparecidos o asesinados por esas fuerzas.
 
En la década del 60 se produjo un acontecimiento trascendental en América Latina, el triunfo de la Revolución Cubana; y, en los 70, la Sandinista, revoluciones a las cuales la FSM brindó militante solidaridad de clase, mientras que la CIOSL hoy CSI las combatió en todos los frentes  cumpliendo el mandato del imperialismo, basta leer sus publicaciones de las últimas décadas del siglo XX.
 
Si bien es cierto que en el plano internacional la clase obrera y el conjunto de trabajadores y sus sindicatos lograron importantes conquistas en las décadas del 60 al 70, en Europa occidental cobró fuerza  las tesis del llamado eurocomunismo. Este generó influencia negativa y pérdida de conciencia de clase en los sindicatos, basados en que los trabajadores de esa región gozaban de un mejor nivel económico y del estado de bienestar, los hicieron creer que ya eran clase media, se olvidaron entonces de la lucha de clases, cuyas consecuencias funestas se pueden sentir en carne propia hoy en día.
 
Fue así que la gran mayoría de los partidos que se dicen de izquierda de Europa, salvo honrosas excepciones, aprovechando  la crítica a las deficiencias en la construcción del socialismo en la Unión Soviética, se colgaron del saco de la socialdemocracia, esto indujo a los sindicatos europeos a renunciar al papel de vanguardia, convirtiéndose en referente del sindicalismo reformista  propicio para el surgimiento de una burocracia sindical cuya misión es solo de gestión, pero no de lucha y  se sumaron  a la campaña contra la FSM.
 
Así, la mayoría de esos sindicatos pasaron a formar parte de la CIOSL, impulsando como nueva estrategia de lucha  el “diálogo social” en lugar de confrontarse con los poderes económicos y el imperialismo, o sea renunciaron a la lucha de clases, contribuyendo a la neutralidad del sindicalismo europeo. Lamentablemente esta teoría repercutió en el movimiento sindical de países tan importantes como Italia, Francia y otros, cuyos sindicatos habían sido referentes para el resto del movimiento sindical debido a las conquistas  laboral y social que habían obtenido.
 
Hoy, debido a la repercusión de la crisis en la Unión Europea, los gobiernos conservadores y socialdemócratas de esa región  cumpliendo el mandato de la “troika” han descargado todo el peso de esta sobre las espaldas de la clase trabajadora y sectores vulnerables europeos, expropiando los principales derechos laborales y sociales, produciéndose un retroceso inimaginable. Eso es lo que las dirigencias sindicales socialdemócratas y eurocomunistas han generado con el “diálogo social”, incluso hasta la OIT la pregona.
  
En la década del 80 el imperialismo arreció con mayor intensidad la carrera armamentista con más capacidad destructiva y nuclear, con más de 800 bases militares en el planeta. La revolución tecnológica y la comunicación acelerada del Internet provocaron un cambio radical en los procesos de producción, generando cambios en el sector laboral y la consecuente marcha hacia la globalización. Una realidad con perspectivas que asombraría a la humanidad dando la impresión que la economía de mercado era la única vía posible para el futuro de la humanidad, en pocas palabras, la ideología neoliberal arrasó. 
 
En la gran mayoría de países habían asumido  gobiernos neoliberales para imponer los dictados del Fondo Monetario Internacional -FMI-, Banco Mundial-BM- Organización Mundial del Comercio-OMC- y de las corporaciones transnacionales mientras que las fuerzas de la izquierda entraban en proceso de debilitamiento y los sindicatos duramente golpeados, despidos masivos de trabajadores con sus derechos cercenados. 
 
A esto se sumarían los problemas internos en los países socialistas y la aparición de la perestroika promovida por Mijail Gorvachov en la Unión Soviética,  pero, lo mismo que el eurocomunismo, la perestroika fue asumida en la creencia de que era la estrategia para superar las deficiencias en la construcción del socialismo, pero fue todo lo contrario, pues solo provocó la caída de la mayoría de gobiernos de los países socialistas y  problemas internos en la Unión Soviética.
 
En ese contexto se realizó el XII Congreso de la Federación Sindical Mundial en 1990, en Moscú, siendo anfitrión el Consejo Central de los Sindicatos de la Unión Soviética todavía afiliada a la FSM, ese congreso fue dramático por la incertidumbre que generó el derrumbe del socialismo en los  países de Europa del Este, en América Latina, el gobierno sandinista de Nicaragua había sido reemplazado por un gobierno de derecha pro imperialista. Los delegados asumieron la responsabilidad de afrontar la situación decidiendo poner todos los esfuerzos y serenidad para superar el impasse sin perder la  esperanza.
 
La perestroika todavía  vigente en la URSS de entonces, causó muchas dudas en los delegados del XII Congreso que fue el evento más difícil. Sin embargo, las orientaciones y conclusiones del Congreso de la FSM, a pesar de estar a la defensiva, fueron de resistir, no bajar la guardia y asumir las consecuencias del desastre a venir. Se aprobaron medidas de reestructuración de la FSM para enfrentar la situación internacional compleja de ese entonces y se eligieron los órganos de dirección.
 
La desintegración de la Unión Soviética, al año siguiente del XII Congreso, fue un duro golpe para la FSM, para las fuerzas progresistas y una tragedia para la humanidad. Se perdió el mejor referente causando consternación y frustración, pues eso generaba repercusiones muy duras a nivel internacional en el movimiento sindical
 
La Federación Sindical Mundial tuvo que enfrentar este duro golpe con serenidad puesto que no era el primero, el sindicalismo de lucha que representaba nunca se amilanó ante las dificultades, a pesar de que aparecieron profetas muy publicitados anunciando el fin de la historia, el fin de las ideologías, el fin del socialismo y del comunismo. El imperialismo norteamericano quedaba dueño del planeta y como la única superpotencia, dando la sensación de que la humanidad, estaba obligada a guiarse por sus dictados.
 
El derrumbe del campo socialista provocó, también, la aparición de un gran contingente de oportunistas autodenominados independientes, los mismos que antes se consideraban "de izquierda". Estos cambiaron de bando, principalmente en los sectores intelectuales, dejando entrever su conveniencia y repercutió en gran sector del movimiento sindical. Igualmente pasó en algunos partidos comunistas, estos asumieron posiciones socialdemócratas, provocando mayor caos  de carácter ideológico en los sindicatos progresistas, el desconcierto fue tal que ya no querían mencionar la palabra socialismo y menos la palabra comunismo.
 
 En medio de ese desbarajuste se impuso la dictadura del neoliberalismo en el mundo, borrando de un solo plumazo los derechos fundamentales de los trabajadores, denominado “flexibilización laboral”. 
 
En  aquella época ya habían aparecido  como plagas las llamadas  Organizaciones No Gubernamentales -ONG-, que se expandieron en todos los rincones del planeta financiadas por las fundaciones de  transnacionales, bloques de gobiernos imperialistas, la CIA, USAID  etc. para penetrar en las organizaciones sociales y sindicatos con el objetivo de neutralizar  las reacciones de ‘estas contra el modelo neoliberal y de paso despolitizar y desideologizar, se metieron en algunos sindicatos de la FSM; en la actualidad existen millones de ONG en el mundo, en estas se han refugiado gran contingente de personajes que antes fueron de izquierda. Por tanto la lucha para el movimiento sindical de clase y fuerzas progresistas no es fácil.
 
El imperialismo norteamericano, más arrogante que nunca, impone la dictadura neoliberal y con su brazo armado  la OTAN como el gendarme universal más tenebroso de la tierra, ahora la historia le da la razón a la FSM quien desde el principio se opuso a su creación de ese monstruo. Las naciones gobernadas actualmente por corporaciones transnacionales. En medio de esa complejidad tiene que lidiar la FSM.
 
Frente al desconcierto generado por el derrumbe del campo socialista, los sindicatos afiliados a la Federación Sindical Mundial, en cumplimiento de la orientación del XII Congreso, decidieron presentar resistencia al neoliberalismo. La lucha en cada continente fue muy dura y desigual. Los gobiernos neoliberales  aprovechaban su ventaja para eliminar derechos fundamentales o despedir masivamente a los trabajadores. En muchos países se perdieron batallas, en otros se ganó. 
 
Los sindicatos clasistas, afiliados a la FSM, no dieron tregua a pesar de que fueron duramente golpeados, pero también algunos sindicatos miembros se quedaron esperando que iba  pasar. En la década del 90  hasta el 2 000 fue la etapa mas crucial, muchos creían o esperaban el colapso de la FSM, pero al final  terminaron por aceptar que cuando una organización como la FSM resiste y mantiene los principios de clase no cae.
 
Mientras tanto, la otra internacional llamada CIOSL (hoy CSI) en esos años críticos se dedicó a colaborar con los gobiernos neoliberales, sus dirigentes avalaron sus políticas y aún lo hacen, pues continúan pregonando el dialogo social frente a la agresión del neoliberalismo, anhelaban la muerte lenta de la FSM.
 
Para la FSM no ha sido fácil resistir. Al interior surgieron algunas opiniones derrotistas en el sentido de que la central internacional debería disolverse, argumentando que ya había cumplido su rol histórico y que, al desaparecer el campo socialista, la FSM ya no tenía perspectivas, ya no contaba con recursos económicos, los sindicatos de los ex países socialistas eran los que ayudaban,  eso se había acabado. Fue la etapa más crucial, en América Latina la Central  Sandinista de Trabajadores  de Nicaragua se retiró de la FSM , se olvidaron de que la FSM les brindó solidaridad militante durante la agresión del imperialismo, y de inmediato se afiliaron a la CIOSL que tanto los había combatido, aunque fueron los únicos en esa región en desafiliarse, pero hoy están regresando poco a poco.
 
La FSM  no obstante con su dirección elegida en el XII congreso, asumió el reto representando al sindicalismo clasista y de lucha revolucionaria, por tanto, citó al Consejo General en Varsovia en 1993 en el que se decidió convocar el XIII Congreso. Sin patrocinadores "oficiales",  la Federación General de los Sindicatos de Siria asumió la responsabilidad de  servir de anfitriona para la realización del histórico XIII Congreso de la FSM  realizado en Damasco-Siria, 22-26 de Noviembre  de 1994, en el que participaron 780 delegados de los sindicatos de los cinco continentes y 67 delegados fraternos,
 
Este congreso fue decisivo y de deslinde ideológico, sirvió para recobrar la confianza y dar mayor fuerza a las posiciones combativas de la FSM, se caracterizó porque se reafirmaron los principios fundamentales del sindicalismo de clase  y el reconocimiento de la lucha de clases como motor de la historia, la dirigencia fue reforzada con nuevos dirigentes sindicales que por primera vez  asumían responsabilidades en la FSM, cuya misión fundamental bajar a las bases y encuentros directos con los sindicatos en busca de afiliados y trabajo ideológico que en esa etapa la ideología neoliberal arreciaba. La otra  orientación fue consolidar las  oficinas regionales y las UIS. En el XIII Congreso se produjeron afiliaciones de organizaciones importantes como la Federación General de Sudan igualmente organizaciones del Medio Oriente, de América Latina como de Brasil y organizaciones de Asia.
 
Cinco años después la Central Sindical de Trabajadores de la India AITUC –con trayectoria histórica de lucha revolucionaria de gran prestigio en su país-, fue el anfitrión del XIV Congreso Sindical Mundial de la FSM, realizado del 25 al 28 de Marzo del 2000 en Nueva Delhi.
 
Este congreso hizo la evaluación de las acciones de la FSM desde el XIII Congreso, se verificó que estas no habían sido interrumpidas, pues, el Consejo Presidencial y el Secretariado funcionaban conforme a los estatutos aunque con dificultades por falta de recursos. Se confirmó la recuperación y reactivación de los sindicatos afiliados que en muchas regiones tenían problemas, se constató la afiliación de nuevas organizaciones sindicales y  que, en cada uno de los continentes, las oficinas regionales estaban funcionando, igualmente las Uniones Internacionales de los Sindicatos (UIS) de Rama se habían reestructurado  habiendo participado en el Congreso ocho UIS. Asimismo, el XIV Congreso verificó que la FSM, estaba participando en todos los foros internacionales y órganos de las Naciones Unidas (ONU) donde se tenía Status Consultivo.
 
Las etapas correspondientes a los Congresos XIII y XIV, de 1995 al 2004 fueron de  resistencia, las mas cruciales para la FSM en la lucha contra el neoliberalismo y también contra aquellos  que querían que la FSM desaparezca pero demostró que las banderas de lucha se habían mantenido en alto, valoramos altamente a esas organizaciones que se mantuvieron y defendieron a la FSM en esos años difíciles y rindo un minuto de silencio a los compañeros dirigentes de gran trayectoria, hoy ya fallecidos compañeros Antoniou de Chipre, Diop de Senegal, Gupta, Mahendra, Gangule  de la India y otros líderes que en ese periodo difícil contribuyeron en la resistencia para sacar adelante a la FSM, indicando así, que su vigencia estaba garantizada, fue la etapa decisiva. La correlación de fuerzas estaban cambiando aceleradamente, en el mundo  ahora faltaba dar el gran salto para su fortalecimiento.
 
El XV Congreso realizado en la Habana en Diciembre del 2005 fue el evento más importante de la historia reciente de la FSM por cuanto se hizo en condiciones diferentes.
 
La clase trabajadora y las fuerzas avanzadas en todo el planeta habían rechazado y repudiado con fuerza el neoliberalismo con grandes acciones de lucha, había quedado demostrado lo perverso de ese modelo . En varios países, por ejemplo en América Latina, gobiernos neoliberales habían caído  por acción de las masas y fueron reemplazados por gobiernos progresistas en Argentina, Bolivia, Perú, Brasil, Ecuador, en Venezuela con el comandante  Hugo Chávez Frías se enfrentaba con fuerza al imperialismo, los sandinistas habían retomado el gobierno, los sindicatos afiliados a la FSM  en Centro América se recuperaban en Colombia a pesar de la ola de asesinatos de sindicalistas clasistas, resistían. Los trabajadores, las fuerzas progresistas y los pueblos de América Latina habían derrotado el nefasto Acuerdo de Libre Comercio para las América –ALCA- que intentó imponer el gobierno norteamericano
 
Entonces, no fue en vano la resistencia de la clase trabajadora y los pueblos  del planeta que cuestionaron el neoliberalismo. Los gremios afiliados a la FSM junto con organizaciones progresistas demostraron que este modelo no era el futuro para la humanidad.
 
Todo esto se tradujo en el hecho de que, a partir del XV Congreso, las nuevas condiciones facilitaron mayor afiliación  de los sindicatos más importantes en todos los continentes a la FSM, así como el mayor accionar en todos los frentes.
 
Finalmente, el XVI Congreso de la Federación Sindical Mundial realizado en Atenas, del 6 al 11 de abril del 2011, fue trascendental. Participaron 830 delegados de los cinco continentes caracterizándose por la calidad de los debates. Sirvió para evaluar y verificar que la línea de orientación de clase acordada en el XV Congreso se había cumplido. Se constató que la posición y el accionar de la FSM contra la arrogancia del imperialismo fueron positivos, pues, significó mayor afiliación de sindicatos a nivel internacional. Hoy en día hemos sobrepasado los 96 millones de afiliados y mayor  fortalecimiento de la FSM. Los debates, la orientación política y las acciones de lucha de la FSM fueron reflejados en el documento central llamado Pacto de Atenas, cuya evaluación de su cumplimiento se hará en el próximo Congreso a realizarse en Sud África en el 2016.
 
Compañeras y compañeros Podemos afirmar, con certeza, que la FSM recupera sus fuerzas, está venciendo obstáculos y dificultades, principalmente en la lucha ideológica. Pero el enemigo no duerme, el imperialismo en su desesperación está asumiendo actitudes  cada vez más peligrosas, las corporaciones transnacionales y los partidos de la ultraderecha están a la ofensiva, en la Unión Europea los que gobiernan y deciden las políticas a aplicarse  contra  la clase trabajadora  son las corporaciones transnacionales y los banqueros, los gobiernos social demócratas y conservadores solo obedecen
 
En lo que respecta a  América Latina el imperialismo y la derecha arrecian  para derribar a gobiernos de países en donde se desarrollan procesos de cambios, como es el caso de Venezuela y otros. El avance o retroceso de esos procesos no depende solo de los gobiernos sino fundamentalmente  de las acciones revolucionarias de la clase trabajadora y de las  fuerzas progresistas, en eso los militantes de la FSM debemos estar en pie de lucha permanente, para exigir e impulsar  la profundización de esos procesos y no retroceder.
 
La ofensiva del sindicalismo reformista continúa activo, bajo el manto de “formación-Seminarios” pero no para formar sindicalistas clasistas ni revolucionarios sino para  neutralizar la conciencia de clase (por eso no hablan de lucha de clases)   mediante diversos organismos, siendo una  de ellas, Instituto de Sindicatos Libres ( Free Trade Union Institute FTUI) ahora como Centro Americano para Solidaridad de los Trabajadores ( American Center for Internacional Labor Solidarity ACILS) , como es sabido manejados por la AFL-CIO  y CSI.
 
Pero las dirigencias sindicales que caen esta maraña deben saber y seguro que lo saben  que el historial de la  AFL-CIO al servicio de  la CIA desde su creación está escrita en las paginas negras de la historia por su tenebrosa campaña anticomunista en los  sindicatos no solamente  para dividirlos sino en la desestabilización de gobiernos no obedientes al imperio del Norte, como lo hicieron contra la Revolución Cubana y contra el gobierno sandinista en la década del 80, promoviendo intrigas, golpes de estado, invasiones, en función de los intereses de la política norteamericana.
 
La AFL-CIO es financiada también por otras fuentes, es de conocimiento de todos que recibe muchos dólares de la Fundacion Nacional para la Democracia (Nacional Endowment for democracy) conocida como NED  creada por Ronald Reagan  en 1982 y que es precisamente la matriz de la ya mencionada Centro Americano para la Solidaridad de los Trabajadores (American Center of Intenational Labor Solidarity-ACILS), y el  otro organismo que la financia es la  Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo(United Status Agency) -USAID-, que fue creada en 1961 por Jonh Kennedey a raíz del triunfo de la Revolución Cubana, para financiar la contrarrevolución, el terrorismo y  para impedir el avance de las fuerzas revolucionarias en América Latina.
 
La NED y la USAID ambas  controladas y financiadas  por la CIA, Departamento de Estado norteamericano, empresas transnacionales y otros  son la careta  con los cuales el gobierno de Estados Unidos actúa y financia para ejecutar trabajos sucios, controlar sindicatos, la desestabilizar a gobiernos no obedientes al imperio del Norte, como lo vienen haciendo en Venezuela,  golpes de estado, como sucedió  en Centro América, Chile, Argentina, Bolivia, Brasil,  asesinatos de políticos y luchadores sociales, invasiones a naciones soberanas, financia a ONGs, también financian partidos políticos o grupos contrarrevolucionarios, etc. Por tanto los dirigentes de sindicatos que reciben financiamiento bajo el manto de “formación-seminarios” y viajes pagados  deben saber que vienen de la NED y USAID, por tanto es humillante para los sindicalistas que por unos dólares hieren su dignidad.
 
En conclusión  la historia de la FSM es la historia de la lucha de clases en cada uno de los continentes, la que enfrentó y asumió con responsabilidad, con triunfos y derrotas. Tuvo etapas de gran auge, como también etapas de dificultades y bajas durante sus 70 años de existencia.
 
La FSM lucha actualmente por la recuperación de la conciencia de clase, porque sin conciencia de clase no hay conciencia revolucionaria, por la unidad en el movimiento sindical internacional y aspira al socialismo. La FSM es la organización realmente independiente, no es financiada por las  ONGs, ni fundaciones de las transnacionales ni de gobiernos, se sostiene con el aporte de sus propios afiliados. A la FSM se le podrá criticar de muchas cosas, pudo haber cometido errores en la lucha, pero jamás traicionó a los trabajadores, menos a la clase obrera. Jamás renunció a los principios por la que fue creada.
 
 Por tanto la lucha continua, el imperialismo y el sistema capitalista no serán eternos, como van los acontecimientos mas temprano que tarde caerá, pero por acción de las masas, en eso la FSM  estaremos  siempre en primera fila junto a las fuerzas progresistas y revolucionarias.
 
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Sao Paulo –Brasil, 03 de Octubre, 2015

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