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| 31/Dec/1969

Lucha de clases en Venezuela

Félix Álvarez T. | 17/Apr/2017 10:20:21 AM

Quienes vivieron entre el desempleo, la caridad y la delincuencia, en casas de cartón, sin educación, buscándose la vida desde niños, quienes lograron vencer para salvar a los suyos de la pobreza, quienes han vivido esa experiencia guardan el valioso recuerdo del hambre y lucharán por no volver jamás a padecerlo. Más del 30% de la población venezolana dejó la pobreza durante la primera década del siglo XXI según CEPAL, aproximadamente nueve millones de personas.

Nueve millones de personas del pueblo irrumpiendo en las oficinas, universidades, fábricas, etc. Chocando. La antigua clase media ve que sus espacios rutinarios están siendo tomados por personas que una década atrás les servían para la limpieza y la cocina y a quienes siempre despreciaron socialmente. Unos quieren consolidar su posición en el nuevo mapa de las clases sociales y los otros quieren evitar la caída de su mundo de privilegios marcando una línea divisoria simbólica con los nuevos.

Todo ese proceso no ha sido fruto de la “dictadura” ni del “autogolpe” ni de la “represión chavista”. Este proceso empezó con Chávez y se desenvolvió de forma democrática durante casi 20 años. La antigua oligarquía ha apostado repetidamente por el golpismo, sus representantes piden ayuda a los Estados Unidos cada vez que intentan una nueva aventura tras el poder perdido. Ahí están los hechos innegables. Sin embargo la gran prensa mundial acusó a Chávez, desde que llegó al poder, de ser dictador y criminal, de hacer fraudes y de ser prácticamente el demonio encarnado; el guion se sigue repitiendo con Maduro.

Para la vieja aristócrata de Latinoamérica ver a un cachaco zambo diciendo a voz en cuello “¡Al carajo con el ALCA!” o “¡Cuidado mister danger!” debe ser lo peor que puede estar pasando. Cada palabra sonó como una insolencia en su cabeza, cada vez que lo vieron maltratar a quienes antes maltrataban todo el tiempo fue un golpe que destruía su mundo. Hoy un chofer de micro lo ha reemplazado y la rancia casta de ricachones siente que es el fin. Destruirlo es la única manera de restaurar el antiguo orden. Por eso no han escatimado esfuerzos nunca en derrocar al gobierno.

La derecha venezolana es dueña de una buena parte de las empresas de alimentos y productos de primera necesidad y ha utilizado la especulación y el desabastecimiento como estrategia muchas veces. Estas empresas son su bastión y su arma contra la revolución bolivariana. Han mantenido este comportamiento desde el inicio, sostienen una “guerra económica” con el fin de generar descontento y desesperación social.

Con la ajustada victoria de Maduro hace cuatro años, tras la muerte de Chávez, la derecha Venezolana vio en el precario apoyo que había conseguido el nuevo presidente un gran flanco para atacar. Confiaron en que su sabotaje haría caer a Maduro. Maduro no tenía el carisma de Hugo Chávez ni la misma simpatía entre la gente. Sin embargo las elecciones municipales que se dieron unos meses después de la apretada victoria de Maduro consolidaron al nuevo líder de la nación en el poder, pues la misma oposición convirtió ese proceso en un referéndum.

Cada oficina de gobierno que ganó la oposición se declaró en rebeldía y llamó a la insurgencia. Desde los municipios que tienen y desde el congreso que ahora controlan. Son tan audaces para armar una guerra civil porque cuentan con el apoyo de los Estados Unidos. El modelo de Honduras ya fue puesto en práctica, ha sido probado y puede ser perfeccionado en un país más grande que, para ellos, justifique una inversión mayor. Sus enormes reservas de crudo en una región más que interesante en las próximas décadas de calentamiento global y escasez de agua son un incentivo bastante importante. El Almirante Kurt W. Tidd, Jefe del Comando del Sur de los Estados Unidos declaró ante el senado norteamericano hace unos días que "la crisis en Venezuela podría obligar a una respuesta regional inmediata". El imperialismo es una amenaza real en Venezuela.

Por su lado el gobierno ha reconocido algunos errores y paga también la factura de estos. La crisis económica no es solo resultado del boicot y los casos de corrupción no son solo inventos de los opositores. Sin embargo en Venezuela más de nueve millones de personas dejaron de pasar hambre, dejaron de ser analfabetas, dejaron de morir por enfermedades que ya no deberían de matar a nadie, dejaron de ser sin techo, dejaron de ser sin tierra y por todo eso, defenderán la revolución. Y nosotros con ellos.

 

 

 

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